




El Tuc de Salana, visible desde muchos puntos del Naut Aran, con una forma cónica de extrema belleza y suavidad nos convida a ascenderlo y disfrutar de sus preciosas vistas. No es un pico muy alto ni muy difícil, pero goza de un encanto que lo hace especial, tanto en verano como en invierno para los amantes de la nieve y el esquí de travesía.
Para la aproximación, será necesario desplazarse hasta los Banhs de Tredòs, en el corazón del Valle de Aiguamòg, en coche. Desde el mismo aparcamiento podemos iniciar la ascensión.
El camino sale de la última curva de la pista por la que hemos subido hasta los Banhs de Tredòs, pasando a los pocos minutos por los Corraus d’Espanha.
La subida por la Coma de Montaner, ligeramente pronunciada en algunos tramos, nos llevará a la pista forestal que une los valles de Aiguamòg y Valarties. Cruzaremos la pista para seguir ascendiendo, a partir de ahora y hasta la cumbre, en dirección Sur.
La ascensión no presenta mayores dificultades, y si invita a disfrutar de la panorámica que hay sobre el Valle de Aiguamòg, la estación de Baqueira y demás cumbres cercanas de mayor envergadura.
El descenso lo podemos hacer por el mismo camino, o bien, seguir en dirección Sur, pasando por varios collados hasta llegar al Còth de Ribereta, donde tomaremos un camino que nos llevará hacia la pista forestal, un poco más debajo de donde la cruzamos al subir, muy cerca del punto de salida hacia el refugio de Colomèrs.
El Tuc de Salana, en realidad, permite ascender y descender por cualquiera de los dos lados, pudiendo repetir el camino, o bien optar por subir y bajar por vertientes diferentes, siendo igualmente acertada nuestra elección.
Hecho el descenso, llegaremos de nuevo a los Banhs de Tredòs, donde podremos tomar un refresco antes de iniciar la vuelta hacia el hotel.
Nuestros guias te informarán sobre la posibilidad de realizar esta ruta de manera sencilla, la cual incluimos también en nuestra oferta de programas de trekking en el valle de Arán a medida para grupos y clubs de montaña.